(*) IMSS: Imposible Morirse, Siga Sentado
La mejor medicina preventiva es acudir al IMSS. La colaterapia no sólo le ahorra dinero y trabajo al seguro, además uno sale fortalecido a pensar en no volver nunca. Si bien hay quien dice que es un placebo, que tarde o temprano regresará el achaque, hay quienes lo prodigan sin disgusto. ¡Que la ciencia del futuro aclare la controversia! Lo que es cierto es que cada vez más hay evidencia de que al acudir a sus consultas o trámites, hacen que uno desista a enfermarse o ¡hasta pueda uno aliviarse mágicamente!
En beneficio de la ciencia, comparto mi testimonio. La crónica es que hace unos días pedí cita con un gastroenterólogo, para un seguimiento que malamente dejé ir. Llegar ahí implicó todo un maratón: tres consultas generales anteriores con tres distintos médicos: uno me decía que fuera a sacar cita directa (no me dejaron), otro me pidió análisis de laboratorio y otro más, el último, por poco me negaba las omeprazol como si salieran de su propio bolsillo (luego me enteraría por el gastro que “el efecto secundario” del que me hablaba ése doctor para negarme el medicamento ¡era el costo del medicamento para el Imss!, yo pensé, “qué bien, el sistema funciona, si tomamos en cuenta que el Seguro está medio quebrado, el doctor en realidad estaba cuidando su patrimonio”). La descortesía cada vez mayor en la consulta general, desde consultarme súper apurado y sin revisión, hasta el último doctor que estaba con una actitud cuasiofensiva (el que casi me niega las pastillas), me obligaron a cambiarme de clínica. Se hizo el cambio. Se tiene que sacar cita con el gastro, pido un horario vespertino, no me lo dan “porque era por primera vez” y me la dan a las 3:00. Pido un permiso (innecesario) en el trabajo para salir antes y llegar puntual. ¡Pasé a las 4:25! Pasaron antes que mí otras 2 mujeres que habían llegado después. Como que aveces es aleatorio: abre una asistente la puerta, pide papeles y forma turnos; luego abre otro fulano, forma otro turno y anuncia a otro paciente, etc.
Colas para sacar cita, para la cita, para farmacia, para archivo, para firmas y sellos, para laboratorios, para nueva consulta, para otra nueva consulta… ¡bueno, al parecer se quiere implementar una cola para hacer colas! ¡Lo increíble es que esta medicina preventiva realmente funciona! Algunos resultados de esta nueva medicina indican que en el transcurso del tiempo entre una cola y otra empiezas a maldecir tus hábitos, pensar en no ser tan hipocondriaco, en mejor gozar lo que te hace daño que atormentarte en anunciarte enfermedades. Uno transita desde una gran ansiedad hasta un psicoanálisis liberador. ¿Y crees que es todo? No, esta cura administrada con largas dosis de espera tiene otros beneficios. También ayuda a aumentar el conocimiento: leer completa La Biblia o el Quijote de La Mancha (Isabel Allende escribió “Paula”, sólo que no recuerdo en cuál hospital); conocer personas y hasta hablar con los que nunca, ni de otro modo, hablarías (¡qué talk shows ni qué nada, la colaterapia te acerca a los familiares más distanciados!); y en esta era multimedia, hay quienes aprovechan para romper su récord en los juegos del celular o navegar las herramientas del internet, ¡todo sin salir de la sala de espera!
Claro, hay diferentes reacciones, hay que recordar que esta ciencia apenas está en desarrollo. Luego de una hora de esta dosis de cola, puede haber efectos secundarios: algunos se rinden y abandonan la sala curándose para siempre (plan b: acudir a un Dr. Simi, el pobrecito que ha hecho “algunos” centavos con los desatendidos por Issste y Seguro); otros han pasado por recordar desde pendientes cotidianos de casa hasta fotos del pasado, de manera que la colaterapia resulta tan sugestiva como una hipnosis: de pronto, de haber pensado en rayársela entra uno frente a el doctor ¡sonriente!, como si hubiera vuelto del más allá y hasta se nos olvida a qué fuimos, con ganas de pedir un café y contarle nuestra infancia.
Espero que este estudio temprano de la medicina preventiva sea útil en el futuro para desarrollar cada vez mejores técnicas. Por lo pronto, te dejo este tema para que lo comentes en tu mesa, con algunos de tus invitados en tu próxima reunión. Seguro que el Seguro los ha puesto a prueba unas mil veces y ellos, tan injustos, pensarían que era pura estulticia y burocracia, ¿verdad? ¡Caray, lo desconsiderados que podemos ser! Por favor, comparte este tema y para poner un comentario, pedir una cita.
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